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22 sept 2013

Martnisha: "Llevo la Danza en mi piel"

Martnisha lleva la danza en las venas, desde pequeña siempre le ha gustado bailar, y esa es una pasión que ha conseguido continuar hasta el punto de convertirse en la gran bailarina que es ahora. Vive por y para la Danza. Inicia su formación en Danza Oriental con Leyla Zurah para después adentrarse en el Tribal en la escuela Nieblas de Avalon. Actualmente es gogó en varias discotecas de Madrid y profesora de Danza Tribal en la escuela D'Ambra Dance Project y en la escuela Nahid de Griñón.

P. ¿Cómo descubriste la Danza Oriental? ¿Cómo empieza todo?

R. Va a sonar un poco a mito pero yo la descubro precisamente por Shakira, ¡como casi todas! ¡Esto es así! (Risas). Llevo bailando toda la vida, y la mi intención no era acabar siendo bailarina de este tipo de Danza, para nada. Yo era bailarina de discoteca, por decirlo de alguna manera, era gogó. Y en la época en la que yo bailaba de gogó era muy importante que supieras bailar bien, no como hoy en día, que solo tienes que tener un buen tipo y posar. Antes buscaban a chicas que supieran bailar, porque la música de ese entonces necesitaba ser bailada. Tenía que tomar clases, porque el flamenco que yo había hecho no servía para una discoteca. Una danza que más o menos podía cuadrar con ese ambiente era la Danza del Vientre. Yo empecé a buscar clases pero todas las escuelas eran carísimas... Y entonces da la casualidad de que una vecina habla con mi madre y le dice: “pues que sepas que aquí en el gimnasio de abajo del barrio hay una profesora que está dando clases de Danza del Vientre”. Esa profesora fue Leyla Zurah. Y así es como empezó todo.

P. ¿Qué fue lo que te hizo acercarte al Tribal?

R. Leyla puso mucha confianza en mí en que cuando ella no podía ir a bailar a la tetería en la que estaba trabajando, confió en mí para sustituirla. Además de haber estado bailando allí gracias a ella, me invitó a su cumpleaños, y ella quería un regalo por parte de sus alumnas y a mí me pidió que bailara. Bailé Oriental, con el típico traje rosita y plateado muy divino de lentejuelas. Y en una de estas le pongo una canción que había descubierto en Internet y me había gustado mucho; Khundas, de Shiva in Exile, que es muy tribalera. Y ella muy apenada me dice: “Ay dios mío, yo pensaba que ibas a ser mi legado el día de mañana...” Yo me quedé extrañada, porque que tu profesora a la que le habías cogido tanto cariño te diga, casi llorando, que “qué pena, yo creía que ibas a ser mi heredera”... Ella podría haber tenido una alumna fija en Oriental, pero me dirigió hacia el Tribal. Me dijo “busca a Morgana y busca su escuela, y, eso sí, ponte en la lista de espera” (Risas). Y empecé a ver sus vídeos en YouTube y dije “bueno, ¡es que esto es una barbaridad! ¡Me encanta!”. Morgana fue la que me enamoró del Tribal. Después vi más vídeos; Rachel Brice, Zoe Jakes... Pero Morgana fue la primera.

P. ¿Cómo empiezas a bailar?

R. Mis padres siempre me han apoyado en todo. Un día, teniendo yo 13 años, le dije a mi padre: “me voy a ir al Space papá”, claro, el pobre hombre teniendo a la niña que se le va a la discoteca que encima es de 14... Space of Sound era una discoteca light para mayores de 14 años, pero es que yo tenía 13, mis padres decían: “¡¿pero esta niña a dónde va?!” Y entonces yo dije: “¿qué prefieres, que te diga que me voy al Burger King y me vaya al Space con mis amigas, o que sepas dónde estoy?” Y mis padres me miraron y dijeron: “bueno... viéndolo así... casi que prefiero saber dónde estás”. Así que empecé a ir. Y yo con 13 años ya tenía el mismo cuerpo que hoy, nunca me pedían el carné. Y un día me subí a una tarima y me dijo el jefe de la discoteca: “oye, ¿quieres bailar?” Me ofreció ser gogó. Cerró esa discoteca pero el chico que me lo propuso abrió otra y me dijo lo mismo. Yo accedí, ¡claro! ¡A mí me dices “¿quiéres bailar?” y soy la primera que se sube a una tarima! ¡A la vista está en las haflas! (Risas). Y así es como empecé.

P. Además de Tribal, Oriental... ¿Qué otros tipos de Danzas bailas?

R. He estado haciendo flamenco, bailes regionales, bulerías, pasodobles... He estado con casi todos los bailes de salón, excepto con los que son 'latinos latinos'. Y nunca he querido hacer ballet... hasta ahora, ahora sí me interesa.

P. En cuanto a las coreografías, ¿prefieres utilizar las tuyas propias o bailar otras?

R. Te voy a decir la verdad, en toda la formación que yo he recibido, tanto en Oriental como en Tribal, pocas coreografías he visto. Eran clases de técnica sobre todo. Y eso es algo que también aplico en mis clases, porque ¿de qué te sirve aprenderte una coreografía si no conoces la técnica? Yo creo que el ejercicio de hacer una coreografía tú sola y de crearla tú, te crea unas cuestiones que el día de mañana puedes preguntar en clase. 

P. Eres licenciada en Historia del Arte, ¿cómo afecta esto a tu forma de ver la Danza?

R. Yo creo que lo único que hace el que haya estudiado Historia del Arte es tener amor por todas las artes. Te crea incluso más gusto del que tenías antes por las artes, y la Danza es una de ellas. Pero dentro de Historia del Arte no se ve casi nada de Danza, es ya lo que tú quieras mirar por tu cuenta. Lo que está más ligado con la Historia del Arte y la Danza es la música, no se entiende un ballet, una pieza de flamenco o la música sefardí si no hay alguien que lo baile. Yo siempre digo a mis alumnas que la música existe por si sola pero que la bailarina sin música no es nadie, aunque sí que es cierto que hay una relación recíproca entre la música y la Danza.

P. Toda esta dedicación a la Danza, como gogó, como bailarina de Tribal... ¿Cómo afecta a tu vida personal?

R. Tengo la ventaja de que no me afecta. La gente que me rodea me apoya al 300%. Antiguamente sí que he tenido problemas con mis exnovios, lo típico: “quiero que dejes de bailar... porque te está mirando todo el mundo”... Hasta que encontré un chico, con el que estoy ahora, y que en los cinco años que llevo con él nunca me ha dicho que deje de bailar. Nunca, nunca, nunca, nunca. Es más, es el que me lleva a todos los sitios, es el que me trae, el que me hace los vídeos, el que me hace las fotos... Las fotografías del año pasado de Hechicera del Ebro, que salgo en un campo con el traje azul, ¡me las hizo él!


Me tatué la musa de la Danza de Alfons Mucha para que le quede claro a todo el mundo que llevo la Danza en mi piel. Ese tatuaje tiene un significado y es que nunca voy a dejar de bailar por nada ni por nadie. Me paguen, no me paguen, tenga amigas, no tenga amigas... me da igual. Aunque tenga que bailar en mi ducha, nunca voy a dejar de bailar.

P. De tus maestros de Danza, ¿quiénes han significado más para ti? ¿Quiénes te han aportado más?

R. Leyla, por supuesto, importantísima. Ella me descubrió el Tribal y de no ser por ella yo creo que sigo en Oriental. También Nana, Nadia Corazón. Era una de las profesoras de Nieblas de Ávalon, yo la cogí un cariño enorme, la quiero con locura. Ha sido muy importante dentro del Tribal para mí porque me ha enseñado el ATS, la fusión... Ha sido una profesora súper cercana, la podía preguntar lo que fuera... Y después Morgana, claro.
Pero de las profesoras que más me marcaron una fue Moria Chappell, que dio un taller aquí en Madrid, fue el primero de las norteamericanas al que yo fui. Nos dio un taller impresionante. No vino a dar unos pasos sino a mostrar una técnica; dividir todo tu cuerpo en disociación. Me cambió el concepto de ver el cuerpo dentro de la danza.
De todos modos creo que todos los profesores siempre te aportan algo.

P. ¿Qué artista dirías que es tu mayor inspiración? ¿Por qué?

R. Tengo dos que me enamoran, las dos típicas, Rachel Brice y Zoe Jakes. Creo que son los dos polos opuestos, de Rachel me gusta su elegancia, su lentitud, como ella puede retener un movimiento de forma muscular... Y de Zoe lo que más me gusta es lo explosiva que es. Me encantan ellas dos por sus dos cualidades. Me gusta poder tener los dos registros.
Con Rachel también hice un taller, que fue de los que más me gustó. Salí de allí con la sensación de “no me he enterado de nada, tengo que practicarlo”. Fui súper feliz, porque cuando vas a un taller y ya te lo conoces todo, te aburres. Pero con Rachel no fue así.

P. Como profesora de Tribal, ¿qué esperas de tus alumnas cada año? ¿Se cumplen tus espectativas?

R. Se cumplen al 300%. Dentro del mundo de la Danza tengo claro que para avanzar necesitas saber bien lo anterior, o no te vas a enterar. Si yo tengo que enseñarte un maya para que al año siguiente lo desplaces, tengo el concepto de que necesitas mucho tiempo para que eso salga bien. Y mis alumnas, en casi todos los grupos, son unas cagaprisas. Dicen que la que lo fomenta soy yo, inconscientemente, y que se ponen a ensayar en casa, cualquier duda me la preguntan por facebook... Yo les doy esa puerta abierta para que ellas puedan preguntarme en cualquier momento.

P. Como bailarina, ¿cuál es tu secreto?

R. Estar todo el día. Yo creo que lo más importante de una bailarina es que sienta la música. El secreto es dejarte amar por la música y tú amar la música. Me da un poco igual sorprender al espectador, lo que yo voy a mostrar es lo que disfruto con esa música.

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. Me siento muy libre. En la Danza creo que es donde más contenta estoy, donde más me desfogo, donde más libre me siento... Es mi droga, yo soy yonki de la danza (Risas). Me gusta porque estás tú sola, ante un montón de gente, y eres capaz de evadirte. Creo que al bailar es cuando más descubro cosas de mí misma, es donde hablo más conmigo misma y con mi interior. Me siento totalmente libre para hacer lo que me dé la gana, y me da igual gustarle a la gente o no.


P. ¿Qué nuevos planes tienes en mente?

R. Lo que más me apetece es el siguiente Generation Tribal Fest , me lo tengo que currar mucho porque este año ha habido un nivel muy alto. Así que... ¡a ver a quien traemos este año! Muchas repetirán, claro. Este año cogí el Generation con un concepto de “me apetece ver a todas estas artistas bailando juntas”. ¡Y si tengo que montar un espectáculo, lo monto! Otro plan para el futuro es mejorar lo máximo posible, tanto como bailarina como profesora.

13 jul 2013

Baida: "La Danza del Vientre me enamoró desde el primer momento"

Cuando conoces a Baida, en seguida te das cuenta de que es una auténtica profesional. Su esfuerzo y dedicación se deja ver claramente en sus espectáculos, donde destaca la limpieza y calidad de sus números de baile. Esta bailarina y profesora de Danza Oriental aprendió con grandes artistas como Gloria Alba, Claudia Cenci, Ana Saeeda, Mohamed Ellafat o Tatiana Balashova. Además de los festivales de Fin de Curso que dirige, ha participado en espectáculos como el Habibi Festival de Pamplona e imparte clases en el Espacio Cultural Mira de Pozuelo, en la Escuela de Danza STEPS de Majadahonda, y en Coslada, donde es muy querida por sus alumnas.


P. ¿Cuándo empezaste a bailar?

R. Comencé en la Danza muy pequeña, con el Ballet Clásico, más adelante con Danza Española y Flamenco, llegando incluso a formar parte de un Grupo de Flamenco y haciendo actuaciones en directo. A los 16 años comienzo con la Danza del Vientre, he estudiando con varios maestros y maestras, en distintas escuelas, distintos estilos... Así es como he reunido todos estos conocimientos y he desarrollado mi propio estilo y mi propia metodología de enseñanza, en la que por supuesto sigo trabajando cada día.

P. ¿Qué te hizo interesarte por la Danza Oriental?

R. Mi encuentro con esta danza fue el destino. ¡Antes de acudir a mi primera clase no sabía lo que era la Danza del Vientre! No había escuchado música árabe, ni había visto una bailarina (esto no era tan conocido como lo es ahora). Un día vi que en una escuela cercana a mi casa impartían clases de Danza del Vientre y al verlo... ¡sentí una atracción especial! Le dije a una amiga que nos apuntáramos y allí fuimos. Me enamoré desde el primer momento y desde entonces no pude dejarlo. Lo que más me atrajo fueron esos movimientos tan complicados y complejos, que a la vez eran tan femeninos y sutiles. También los diferentes tipos de ritmos y elementos que existían... ¡era un mundo totalmente nuevo!

P. Eres bailarina y profesora, ¿en qué crees que destacas más? ¿Por qué?

R.
Es importante dar el mismo valor a las dos facetas, y así poder ser más completa profesionalmente. En mi caso me gustan mucho las dos e intento compaginarlas y dar lo mejor de mí tanto en las actuaciones como en las clases.

P. Dentro de la danza oriental, ¿quién dirías que ha sido tu mayor inspiración?

R.
Lo cierto es que me gustan muchas bailarinas. Por ejemplo Randa Kamel, Miren Ripa, Aida Bogomolova, Jillina, Sadie, Virginia... Cada una tiene algo especial que admiro, sobre todo destaco a Saida, por la creación de ese estilo tan personal que ella misma creó y que para mi gusto ha enriquecido totalmente a la Danza del Vientre.

P. Has aprendido de grandes bailarinas (Claudia Cenci, Ana Saeeda...), ¿quién dirías que te ha aportado más?

R.
Cada bailarín tiene su propio estilo en la enseñanza. He sabido sacar de cada escuela y profesor una cosita, todos me han aportado algo.

P. ¿Con qué estilo o tipo de danza te sientes más identificada?

R.
Me identifico mucho con el Baladi y la Percusión, como estilos principales, también me gustan el Saidi y Shaabi por la gran expresión y técnica que requieren. Dentro de los elementos prefiero el velo y el bastón.

P. ¿Cual de tus actuaciones ha significado más para ti? ¿Por qué?

R. El Habibi Festival de Pamplona 2013. Me encantó poder bailar en Directo con la Orquesta Árabe Fanún y la organización del Festival, fue una maravillosa experiencia.

P. Algún detalle curioso o gracioso que te haya ocurrido en una actuación.

R. En una ocasión se me clavó en la planta del pie una bolita de cristal que se habría descosido de algún traje de las chicas que bailaron anteriormente. Tuve que aguantar toda la actuación... ¡Pero no se noto mi dolor! (Risas)

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. ¡¡Soy feliz!! Escucho la música y me dejo llevar...

P. ¿Cual es tu mayor miedo?

R.
La ignorancia. La ignorancia que todavía existe hacia la Danza del Vientre hace que no se aprecie del todo esta maravillosa Danza y peor aún, que no se distinga a una profesional de una aficionada.

P. ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

R. El próximo curso voy a impartir clases a niñas en Coslada, separadas en dos grupitos para un mayor aprendizaje. Un grupo sería con niñas desde los 6 añitos hasta los 10 y otro grupo de 11 a 13 años. Un proyecto más futuro seria formar y dirigir mi propio grupo de baile.


9 may 2013

Deyanira: "Al bailar siento que algo dentro de mí sale para expresarse"

Con su encanto y simpatía, Deyanira demuestra cada día ser una gran bailarina con un estilo muy propio. Es cofundadora del grupo Raqs al-Hilal, y además forma parte de la compañía de Lucía Wegner, Absinthe Tribal Batallion.

En su faceta de profesora, Deyanira imparte clases de Danza Oriental –para adultos, pero también para las más peques– en la escuela El Hada Verde. Ha colaborado en espectáculos como Generation Tribal Fest, Bailar x Bailar, y actúa a menudo en restaurantes y teterías de Madrid y de Cádiz. Tanto en eventos grandes como pequeños, puedes encontrar a esta fantástica bailarina, genial profesora y buena gente en general ;) 

P. ¿Cuándo comenzaste a bailar?


R. Desde los seis años estuve apuntada a clases de Flamenco, pero no comencé a tomar clases de Danza Oriental hasta principios del año 2003. Antes de ese momento, no había nadie en Cádiz que diera clases de este estilo, era algo nuevo allí. Desde ese año hasta ahora, he ido dando clases, recibiéndolas y bailando en galas, espectáculos, conciertos, restaurantes, teterías...

P. ¿Qué fue lo que te hizo acercarte a la Danza Oriental?
R.
Siempre me gustaron las películas antiguas en las que salían muchos bailarines cantando y bailando. Parecía todo muy mágico. Cuando vi un anuncio de mi primera profesora de Oriental no lo dudé y me apunté porque ya sabemos que este baile, con sus movimientos suaves y a la vez misteriosos, además de seductor, es muy mágico.

P. También bailas Tribal Fusión, Tribalesque, Gótico... ¿qué estilo dirías que va más contigo?

R. Pues siempre ha sido el Tribalesque porque veo que es un baile femenino y muy divertido, ya que puedes meterle teatralidad e interactuar en simpatía con el público, que es mi fuerte. Pero también me va muchísimo el Tribal Fusión porque dentro de este estilo puedo hacer mi baile con distintas modalidades aprendidas e interpretar muchos temas inventados o por inventar... Bailar siempre un monotema me aburre mucho y con la Fusión puedes crear miles.

P. Para quien no conozca el Tribalesque, ¿qué puedes contar sobre este estilo?

R. Es una de las ramas de la Fusión Tribal que combina los movimientos básicos y duros del Tribal con los otros más lentos lentos, definidos y sensuales propios del Burlesque (Cabaret). Otras personas también llaman Burlesque a este tipo de baile pero yo personalmente prefiero llamarlo Tribalesque para no confundir con el otro estilo de baile, Burlesque Cabaret, que está muy de moda ahora.
Tiene un punto entre lo sensual y lo sexual, y varía dependiendo de como quiera la bailarina interpretar la música o de su propia forma de ser. No es un tipo de baile de seriedad o drama, sino mas bien divertido y picaresco. Comencé a aprenderlo de la gran bailarina Mardi Love  y me enamoré completamente de este estilo suave y divertido, menos rígido y serio en comparación del Tribal.
También, dentro del Tribalesque puedes interpretar de varios estilos: Cabaret, Pin Up, Balcánico, Teatro Cómico...


P. Además de tus clases para adultos, das clase a niñas pequeñas, ¿qué dirías que es lo mejor de esto? ¿Y ya puestos, qué es lo peor?

R. Lo mejor: que desde pequeñitas les corrijo la postura y las niñas tienen una capacidad de aprender rapidísima. Cuando somos pequeños nuestro cuerpo es mucho más flexible que cuando vamos creciendo. Con la edad nos vamos entumeciendo, y por lo tanto se tendrá que trabajar más duro para reactivar de nuevo zonas de tu cuerpo que ya no movías.
Otra cosa que me gusta mucho de dar clase a niñas es que puedo inventar jueguecitos y coreografías de princesitas para ellas.
Lo peor: al ser pequeñitas y no tener todavia el cuerpo de mujer (caderas, pecho...), los movimientos no destacan demasiado y se requiere trabajarlos un poquito más.

P. Formas parte de la compañía Absinthe Tribal Batallion de Lucía Wegner (Chandra), pero también eres cofundadora del grupo de danza Raqs al-Hilal, ¿qué es lo que más te gusta de ambos grupos?

R. Lo que me gusta de ambos es el baile de grupo en sí. Al bailar en grupo te sientes mas acompañada, te diviertes más y parece que estás más protegida que cuando bailas sola. También es guay cuando todas van a la vez y consiguen bailar los mismos movimientos al compás.

P. ¿Cual de tus actuaciones ha significado más para ti? ¿Por qué?

R. Tuve dos grandes actuaciones de mi vida que nunca olvidaré; una gala organizada por Layali Alkasar y otra actuación en el Café Teatro Pay-Pay. Me gustaron especialmente porque hubo muchas personas que me felicitaron por mi danza y por haber mejorado tanto.

Esas dos actuaciones también las tengo relacionadas con mi padre, en la primera porque estaba recién operado y pensaba en él cuando bailé, y la segunda porque cuando me vio bailarla se emocionó, y eso no se me olvida.

P. Si pudieras estar en un escenario con cualquier bailarina o bailarín del mundo, ¿con quién sería?

R. Pues con Zoe Jakes. Me chifla un montón su estilo de baile, su técnica, su velocidad, su fuerza y su expresión con el público, ¡es genial!

P. Si no fueras bailarina, ¿qué serías?

R. Algo relacionado con el mundo del teatro. Siempre quise estudiar el mundo de la interpretación y actuar ante un público... ¡Eso tiene que ser una pasada!

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. Al principio muchíiiiisimos nervios, porque no sabes como es el público y si les gustarás. Pero cuando estás bailando se olvida todo un poco. Yo siento que algo dentro de mí sale para expresarse. Es como si fueras otra persona... No sé como explicarlo. En la vida siempre tenemos miedo de expresar nuestros sentimientos por miedo a ser juzgados y cuando bailamos nos exponemos –a mí se me notan mucho los nervios por mi cara–  (Risas).

P. ¿En qué nuevos proyectos tienes pensado participar?
R. En todos los que me ofrezcan yo estaré ahí, ¡al pie del cañón! Y, aparte de actuar con mis solos, me gustaría formar e interactuar con muchas bailarinas, ya sean profesionales o no.

13 feb 2013

Yolanda Nahid: "La danza siempre ha ido conmigo de la mano"

Yolanda, espectacular bailarina y profesora de Danza, es también la directora de la compañía Nahid. Con gran esfuerzo y dedicación, Nahid ha conseguido participar en eventos como Raks Madrid o India nos une, y ganar el concurso Nuevas Estrellas de las mil y una noches. Yolanda tiene su propia escuela en Griñón, donde ofrece clases de Danza Oriental, Tribal, Bollywood, Funky o Flamenco.

Además, esta gran artista ha organizado eventos como Dioses del Nilo, o el espectáculo NÓMADAS, que se ofrecerá el sábado con unos bailarines de lujo y muchas sorpresas.

P. ¿Cuándo descubriste la danza oriental?

R.
Lo cierto es que cuando llegué a Madrid no la conocía de nada, mi amiga Miriam Mora me la presentó en un gimnasio (Risas). Al cabo de un mes ya estaba preguntándole dónde podía recibir más clases, algo más específico. Ella me dirigió a Sonia Al Abiad, con la que me enamoré de la Danza Oriental.

P. ¿En qué momento decidiste dedicarte a la danza oriental?

R.
Nunca lo decidí, pero desde el momento en que la descubrí lo tuve claro, no hay un día en concreto, hay una continuidad. Bailo desde los cuatro añitos, siempre he hecho folclore, empecé a impartir clases a los 16 años a grupos de niñas y, cuando llegué a Madrid, creo que simplemente cambié de estilo. Pero la danza es algo que siempre ha ido conmigo de la mano, no sé si entendería mi vida sin ella, se llame como se llame o sea del estilo que sea. La Danza Oriental me enamoró porque creo que reúne un poco todo lo que necesito y encima me aporta mucho más; la cultura, la música... yo creo que me gusta todo de ella.

P. Eres profesora y bailarina, ¿consideras que destacas más bailando o como docente? ¿Por qué?

R.
Siempre le digo a la gente que me considero mucho mejor profesora que bailarina, no es por nada concreto, simplemente creo que para ser bailarina hay que tener otro enfoque y quizá más tiempo para uno mismo. En mi cabeza hay millones de coreografías grupales, al trabajar con las chicas creo que pierdo un poco la chispa de improvisación que sí tenía cuando bailaba en la tetería. Digamos que mi mente está en mi escuela, al margen de que me guste bailar sola de vez en cuando. Mis niños, mi cuerpo, mi vida no es la misma, mi tiempo disponible para actuar tampoco lo es. Sin embargo creo que he trabajado mi propio método didáctico, tengo una manera diferente de enseñar y eso me gusta, me llena y encima siento lo que para mí es más importante, que mi trabajo es valorado y respetado.

P. Además de la danza oriental también haces bollywood, ¿cual de los dos tipos de danzas prefieres? ¿Por qué?

R.
 Buena pregunta (Risas). Te diré que va por temporadas, creo que únicamente depende de cómo me sienta... si me siento Bollywood o me siento Oriental.

P. Diriges la compañía Nahid, ¿qué exiges a las chicas de tu compañía?

R.
Si entiendes como exigencia que tengan ganas, eso mismo es lo que exijo. En mi compañía tengo chicas de todos los estilos, no busco un prototipo; misma altura, mismo cuerpo... Creo que quien me conoce sabe que eso iría en contra de mis principios. Sí me gusta que el estilo sea parecido al mío, que tenga algo que ofrecerles, que se adapten a lo que yo hago, o más bien a cómo lo hago. Trabajo muchísimo las córeos, desde significado, musicalidad, hasta la técnica para cada estilo, así como el vestuario. A veces no es fácil de llevar una persona tan meticulosa en todos los aspectos. Simplemente tengo un estilo propio. Creo que me viene del folclore, pero las líneas al bailar en grupo y los cambios de posición limpios, por ejemplo, me tienen obsesionada.
Así que como 'exigencia' diría: tener ganas, algo de nivel, y que sea gente a la que yo le pueda aportar algo, por supuesto.

P. ¿Cual ha sido el mayor reto al que te has enfrentado como bailarina?

R.
Mi mayor reto es siempre que quien lo ve sea capaz de intuir, al menos, todo el trabajo que hay detrás. Que lo valore, que valore a las otras bailarinas (o a mí misma), que vea todos los detalles que se tienen en cuenta en una coreo, como te decía antes; vestuario, musicalidad, significado, todo. Si soy capaz de conseguir que les guste lo que ven, sabiendo todo el respeto con que lo hago, ¡entonces estoy feliz!

P. Algún suceso gracioso o raro que te haya ocurrido en una actuación.

R.
En actuaciones grupales, desde tener una bailarina en el escenario con calcetines azules, hasta lo que nos pasa a todas de falda subiéndose o bajándose... Como bailarina en solitario una vez subí al escenario a trompicones por una escalera plegable. Uf... Una entrada espectacular, ¡desde luego! (Risas)

P. ¿Cual es tu mayor miedo?

R.
Me da miedo la inseguridad, el día que me sienta insegura con lo que hago, será porque algo no estoy haciendo bien. Me da miedo pensar que algún día la Danza Oriental se desvirtúe porque no seamos capaces de seguir enseñando y aprendiendo que detrás de todo esto hay mucho más, me daría miedo encontrarme con alguien que me diga que ya lo sabe todo y no necesita aprender más.

P. Aparte de la danza, ¿qué es lo que más te gusta hacer?

R.
Teniendo dos peques, me gusta todo lo que les guste (Risas), Me encanta leer, el cine, todo tipo de música (solo depende de mi estado de ánimo el que escuche un tipo u otro), dibujar, pintar... y no tengo tiempo para ello. Como dato curioso te diré que me encantan los edificios de Madrid (quizá deformación profesional, porque estudié arquitectura Técnica). En su día me compré un coche con techo panorámico para disfrutar del cielo de Madrid en los atascos (Risas).

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. ¡Totalmente realizada! Me siento feliz, de hecho me relajo cuando bailo. 


P. Con tu compañía,
Nahid, conseguiste el primer premio en Nuevas Estrellas de las mil y una noches organizado por Patricia Beltrán en Pamplona. También habéis quedado en segunda posición en el concurso Aini Ya Aini de Valencia. ¿Qué nuevos planes o propósitos tenéis en mente?

R.
Por ahora, seguir dando a conocer nuestro trabajo. Iremos al festival ArtDrawis en Marzo, tenemos varias actuaciones en la Comunidad de Madrid, y me gustaría ir a Cataluña, tengo buenas amigas allí y me apetece hacerles una visita en alguno de sus festivales. Después iremos a mi tierra este verano, a La Coruña, y poco a poco lo que vaya saliendo y podamos asumir. Si alguien quiere contar con nosotras encantadas, claro (Risas).

P. Organizas el espectáculo NÓMADAS, ¿qué puedes contar sobre el show?

R.
Te cuento que será súper variado, podremos ver desde Oriental clásico hasta estilos como el Tribal, Flamenco, danzas de la India e incluso danza de los Samurais. Será algo diferente, eso desde luego.

3 ene 2013

Cristabel: "Al bailar me siento libre, soy yo misma"

Cristabel no es una bailarina típica. Esta entusiasta del mundo árabe, además de ser profesora y bailarina de Danza Oriental, ha encontrado parte de su vocación en aprender y enseñar las Danzas de la Polinesia.

Complementa su formación con Danza Clásica, Tribal, Africana y Bollywood entre otras. Actualmente imparte clases en La Luna Descalza, D'Ambra Dance Project y Casa Persa. Además, esta excelente bailarina forma parte de la compañía Saeeda Dance Group, donde sigue aprendiendo día a día con la gran maestra Ana Saeeda.

P. ¿Cuándo empezaste a bailar? ¿Por qué?

R.
Llevo bailando desde muy pequeña, creo que desde que tengo recuerdo. Siempre he tenido claro que bailar es lo que más me gusta de este mundo, así que he estado vinculada a la danza y a la música desde muy niña. Empecé con la danza clásica, hice algo de danza africana, estudié música (solfeo y guitarra clásica) y un día por suerte encontré la Danza Oriental, y hasta el momento no he dejado de bailarla.

P. ¿Qué te hizo acercarte a la Danza Oriental?

R.
Me siento muy atraída por la cultura árabe, por su música, arte, costumbres... De adolescente siempre me tatuaba los pies y las manos con henna, escucho música oriental a todas horas porque es la que más me gusta, preparo comida árabe en casa... Y la Danza Oriental me pareció mágica desde el primer momento que la vi. La primera vez que pude ver a una bailarina en directo (que de hecho fue mi primera profesora), me quedé tan cautivada y maravillada que se convirtió en algo sumamente importante en mi vida.

P. También bailas Danza Tahitiana, ¿qué razones te impulsaron a aprender esta danza?

R.
Descubrí este tipo de danza por casualidad. En una de mis innumerables tardes frente al ordenador viendo las grabaciones del espectáculo Bellydance Superstars vi el número de Danza Tahitiana que protagoniza Sonia. Me encantó, tanto el movimiento espectacular de caderas como la música, que sentía que me transmitía mucho. Al poco tiempo tuve la oportunidad de tomar clases, de ahondar más en esta danza, y siento que su lenguaje conecta mucho con mi forma de ser, con mi forma de expresarme. Es una danza que me hace sentir muy natural.



P. ¿En qué estilo te sientes más cómoda bailando?

R.
Es difícil elegir basándome en la comodidad. En realidad tiene más que ver con mi estado de ánimo. Cuando estoy más relajada y alegre me gusta bailar Danza Tahitiana porque me divierte muchísimo y me hace sentir muy bien.
Por otro lado, siento que la Danza Oriental entra más en mi ser, que saca cosas de mi que ignoraba que sentía. Es como si me "revolviera" en el buen sentido de la palabra, lo que es maravilloso porque lo identifico como una herramienta para conocerme más a mi misma.

P. Has tenido grandes maestros a lo largo de tu trayectoria artística, ¿quién dirías que ha sido tu mayor inspiración?

R.
Sin duda alguna, Ana Saeeda, que es mi actual maestra. Ella no sólo me ha enseñado pasos y una técnica muy pulida y única, sino que también ha hecho que sienta la danza desde el corazón. Ella me ha marcado profundamente desde la primera clase que tomé, pues fue como abrir una ventana y descubrir que el mundo era mucho más amplio de lo que pensaba.

P. Perteneces a la compañía 'Saeeda Dance Group', ¿qué es lo que más te gusta de estar ahí?

R.
El hecho de estar en la compañía es una de las cosas que más me gustan. Para mi es un privilegio, un honor y un placer que Ana haya confiado en mi para formar parte de su compañía y de este proyecto tan bonito que es Pure, el espectáculo que estrenamos hace unos meses.
Otro aspecto a destacar es que estoy aprendiendo muchísimo; la limpieza técnica y la complejidad de nuestras coreografías es más que notable. Además, el trabajo en grupo es totalmente diferente del trabajo como solista, y esto ha enriquecido mi danza.
Pero en especial me gustaría recalcar lo que para mi es lo mejor de estar en Saeeda Dance Group; el compañerismo y el buen rollo que siempre hay entre nosotras. Hemos formado una pequeña familia en la que todas nos apoyamos, nos ayudamos y nos queremos muchísimo.

P. Además de las actuaciones de la compañía, bailas como solista en distintos restaurantes de Madrid. Qué prefieres hacer, ¿bailar en grandes espectáculos, o de una forma más íntima, en restaurantes y actuaciones más pequeñas?

R.
Las dos opciones tienen sus ventajas. Cuando bailas en escenario tienes más libertad de movimientos al tener mucho más espacio, juegas con la luz, la escenografía... Bailar en restaurantes es muy divertido, pero sueles tener más limitaciones, en especial, de espacio.
Así que yo diría que me encanta bailar en restaurantes y actuaciones pequeñas porque me gusta la interacción con el público, me llena de energía y me divierte muchísimo, pero a la hora de realizar una actuación más compleja, con elementos y sin limitar mis movimientos, sin duda elijo un escenario.


P. ¿Cuáles dirías que han sido los mayores retos a los que has tenido que enfrentarte?

R.
En los últimos años han sido varios los retos importantes a los que me he tenido que enfrentar, salir de casa de mis padres e irme 1000 kilómetros más lejos sin un duro, fue uno de ellos.
Vivía en Alicante y decidí "abandonar el nido", no porque estuviera mal allí, sino porque soy muy independiente y estaba ansiosa de aventuras (Risas). Así que me fui a Oviedo a ver si me encontraba con alguna aventura. Y así fue, desde luego.
Otro gran reto fue venir a vivir a Madrid. Estaba dando clases muy a gusto con chicas encantadoras, pero necesitaba avanzar más en la danza, expandir mis horizontes, y Ana Saeeda me propuso entrar en su compañía así que me dije: "¡a Madrid voy!". Dejé mi trabajo y mis amistades de Oviedo y me propuse empezar de nuevo en Madrid. ¡Y aquí estoy!
Es posible que el mayor reto al que me haya enfrentado (en lo que a la danza se refiere) haya sido más interior. Fue el momento en el que decidí que me iba a dedicar plena y exclusivamente a la danza.
Es una decisión difícil pero sencilla en realidad. Tu mente dice: "estás loca" pero tu corazón dice: "¡adelante!" y como lo más sensato, según mi opinión, es escuchar al corazón... Pues aquí me tienes, dedicándome a algo que no sólo me gusta mucho, sino que es mi pasión, es mi vida.
Estoy orgullosa de mí misma por haberme atrevido a vivir mi sueño.

P. Además de la Danza Oriental y Tahitiana, ¿cuáles son tus aficiones?

R.
Me encanta leer, desde novelas hasta mangas. Aunque una de mis aficiones es un poco rara, ¡me divierte muchísimo estudiar japonés!

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R.
Me siento libre... Soy yo misma. No es que no sea yo el resto del tiempo, sino que al bailar todo se borra de mi mente. Ya no estoy en mi mente, sino en mi cuerpo y en mi corazón. Es como una profunda meditación en movimiento que me llena de energía y de amor.

P. ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

R.
Hay un pequeño proyecto que acaba de nacer estos días, pero como es muy muy reciente y está en pañales, prefiero guardármelo como mi pequeño secreto y revelar la sorpresa cuando esté más crecidito (Risas).
Como gran proyecto en mi vida siempre es avanzar, ser mejor persona cada día que pasa, aprender todo lo que pueda y ¡bailar siempre!

24 may 2012

Dorisha: "La Danza Oriental me cambió la vida"

Dorisha Ovalle es una entusiasta y magnífica bailarina y profesora de Danza del Vientre. Cursó estudios de Periodismo, profesión que ejerció durante ocho años, pero finalmente decidió dedicar su vida a la danza. Actualmente es la directora de la Escuela Dorisha e imparte clases de Danza Oriental, Bollywood y Pilates.

P. ¿Qué fue lo que te hizo dejar el Periodismo?

R. No lo he dejado del todo. En algún momento me plantearé escribir de nuevo, pero a lo mejor columnas o un libro. Pero ejercer como tal en un medio de comunicación creo que ya no lo haría, porque lo que te enseñan en la universidad y lo que tú aprendes en los medios es muy diferente. La objetividad no existe, es mentira. Estamos sujetos a lo que quiere la gente que dirige la publicidad, la gente que paga los anuncios. Estamos también sujetos a la inclinación política de los dueños del periódico.
En mi país yo pasé por una crisis, porque hubo una problemática con un banco acusado de estafar y de tener dinero en negro, y yo trabajaba en uno de sus periódicos. Mi periódico cerró y nos quedamos ochocientas personas en la calle. Tuve la suerte de conseguir trabajo a los tres meses, pero eso ya no me gustaba porque pasé de hacer reportajes de interés a escribir sobre banalidades. Hubo un momento en el que yo ya alcancé mi mayor cargo, era sub-editora y yo sabía que ya de ahí no iba a pasar porque yo no tenía ni apellido ni tantos amigos. Me sentí estancada y tenía ganas de viajar y hacer otras cosas. Fue un "ahora o nunca". Y eso fue lo que pasó.

P. ¿Echas de menos la profesión periodística?

R. A veces. De hecho yo lo utilizo cuando escribo notas sobre algo en particular, sobre suelo pélvico, sobre los músculos... Me gusta mucho investigar, se me quedó la manía, y cuando doy mis clases de Danza Oriental o de Pilates me gusta saber qué músculos están en movimiento, es importantísimo porque cada cuerpo es un mundo. Y yo creo que el hecho de haber estudiado una carrera en la que he tenido que leer tanto, te ayuda bastante.

P. ¿Qué es lo que más te gusta de la Danza Oriental?

R. A mí la Danza Oriental me cambió la vida. Parecería un tópico que yo te dijera esto pero yo vengo de una familia muy estricta, que no me dejaban bailar, así que yo me escapaba (Risas). Era una familia donde ser artista estaba muy mal visto. Y la Danza Oriental me gustó desde siempre, de niña veía un programa de televisión donde bailaba una chica y me resultó fascinante la música. Para mí es una de las músicas más lindas que he oído nunca. Tengo una gran colección de música árabe de hecho. Pero la verdad es que si entré en la Danza Oriental fue para desahogarme, creo que casi todas las personas que se acercan a este tipo de danza buscan un desahogo. Desde el primer día yo quedé súper encantada pero con unas agujetas que tuve que bajar las escaleras sin los zapatos y dije que no volvía. Hacía mucho que no me ejercitaba y dije: "¡yo a esto no vuelvo!" Al final mi amiga lo dejó y yo seguí, y a los seis meses formé parte de la compañía de danza.

P. ¿En qué estilo te sientes más agusto bailando?

R. En el Oriental, en el Egipcio. Yo soy muy de tierra, me gusta mucho el Raqs Sharqi. Muchas cosas se derivan de él, como el báladi, la música del pueblo, o el folclore del sur de Egipto como el saidi. Me siento muy cómoda con ese estilo pero también es verdad que me llamaban mucho la atención otros estilos y otras fusiones. Sobre todo aquellas que tenían que ver con India, que es mi segunda pasión. Empecé a hacer Bollywood, y quise ir un poco más allá e hice clases de Bharatanatyam y de Kathak. Que me gustaría aprenderlas mejor, lo tengo como asignatura pendiente.

P. Fijaste tu residencia en España, ¿fue por su pasado árabe?

R. Para mí es una oportunidad estar aquí porque esa mezcla que hubo está presente en muchísimas cosas, pero profundizando menos te diré que me quedé por amor (Risas). Cuando yo viajé, dejé muchas cosas; mi trabajo, mi estabilidad... Y cuando llegué a Italia, el primer sitio al que fui, me encontré con imposibilidades para muchas cosas. Aunque yo allí trabajé, no podía seguir desarrollándome como quería. Pasé por España a visitar unos familiares, fui al cine y conocí a mi marido. Y ya me quedé.

P. ¿Crees que dejarías España en algún momento?

R. No creo, no lo sé. Ahora mismo estoy muy afianzada. El otro día hablaba con una amiga por el tema de la crisis y no te creas que no se me ha pasado por la cabeza irme a Londres o Alemania, e incluso volver a mi país, pero yo creo que se me haría muy difícil. No creo que me fuera, estoy enamorada de España y sobre todo de Madrid, me encanta.

P. De los lugares a los que has viajado, ¿cuáles han significado más para ti?

R. Italia, me gustó mucho. Y alli yo dejé muy buenos amigos, y muy buenas alumnas.

P. Estudiaste con Cristiane Azem, y Eva Nur, entre otros. ¿Quienes dirías que te han servido de mayor aspiración?

R. Cada una en su estilo me han nutrido mucho, pero una de las personas que más me gustan como profesora es Eva Chacón, me encanta su estilo. Pude acudí a ella para mejorar las carencias que yo tenía. También Cristiane me encantó porque es muy teatral, muy visceral, muy poética.

P. Si pudieras bailar con cualquier persona, ¿con quién sería?

R. Yo solía bailar con un grupo de amigas en mi país. Si yo pudiera ir allí, o ellas venir aquí y bailar juntas, para mí sería lo más. No elegiría a alguien famoso, el culto a la personalidad no va conmigo. No soy una artista de grandes escenarios.

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. Creo que cuando uno baila tiene varias sensaciones. En principio los nervios, porque te estás enfrentando a un público diverso, con diferentes miradas y diferentes energías, y te puedes encontrar con un público acogedor o con un público frío. Así que me pongo muy nerviosa, porque me gusta mostrar todo lo que quiero expresar. Antes de elegir una canción escucho veinte, y al salir al escenario me olvido de todo lo demás, y una vez que termino yo siento el subidón.

P. ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

R. Tengo en mente hacer unos vídeos con las alumnas. No sólo vídeos explicativos, sino también con coreografías. Me gustaría mucho.

1 abr 2012

Marisa Bârtok: "Siempre salgo a darlo todo"

Marisa Bârtok es una excepcional bailarina y profesora de Fusión Oriental y Tribal Americano en distintas escuelas de Madrid. Tiene una extensa trayectoria como bailarina de Danza Oriental, Tribal Americano (ATS), Danzas Gitanas y Flamenco. Obtuvo el plan de formación profesional en Fusión Oriental en la escuela Fusion-Art, de Patricia Passo. Últimamente ha participado en distintos espectáculos, tanto en solitario, como con el grupo de danza Dísir Troupe.

P. ¿Cuál fue el origen de Dísir Troupe?

R. Nos conocimos las cuatro preparando el espectáculo Galata, estábamos en la escuela de Cristiane Azem y nos llevábamos muy bien. Teníamos muy buen rollo. Nos empezaron a surgir propuestas para bailar en distintos sitios y se nos ocurrió hacer algo más oficial, no solo el 'bailo contigo por amistad', sino algo más serio aunque la base es siempre divertirnos.
Todo comenzó el pasado Agosto, cuando una amiga nos invitó a bailar en un evento benéfico, 'Danza, música e ilusión, ELA' para recaudar fondos para la investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Ahí fue donde debutamos como grupo.

P. De los espectáculos en los que has participado, ¿cuál ha significado más para ti?

R. Creo que precisamente ese, porque además de significar nuestra unión como grupo, fue muy emotivo. Y también estuvo muy bien organizado.


P. ¿Cuándo empezaste a bailar?

R. Ya ni me acuerdo. (Risas) Hace ya tiempo, aunque yo no empecé de niña ni nada de eso. Fue lo típico que eres ya más mayorcita y dices '¡Ay, voy a hacer ejercicio!'. Empecé a hacer Aerobic, pero aunque me gustaba, no me llenaba. Una amiga me sugirió que probara con la Danza del Vientre. En aquel entonces había muy poco, pero en algunos gimnasios ya empezaba a verse. Entré en una escuela que había en mi barrio, y a raíz de ahí quise profundizar, miré qué profesoras había en Madrid, qué cursos... Y finalmente aterricé en la escuela de Patricia Passo, donde me puse en contacto con la Fusión Oriental. Ahí estuve un tiempo, tuve la suerte de tomar muchas clases con Patricia, hice un plan de formación que tenían, y luego me quedé en la escuela trabajando. Después continué ya por mi cuenta, conocí el Tribal Americano, y seguí investigando, aunque tengo que reconocer que la formación que me dio la escuela de Patricia Passo me ha ayudado muchísimo. Después contacté con Myriam Soler, con la que estudié y trabajé un tiempo, conocí a Cristiane... He dado clases con mucha gente estupenda. Y ahora por ejemplo estoy con Mónica Sade estudiando sable, una de mis especialidades.

P. ¿Con qué estilo de Danza te sientes más identificada? ¿Tribal Americano o Fusión Oriental?

R. Con los dos. El Tribal me gusta mucho y por ciertas circunstancias me está saliendo más trabajo en ese campo, pero en Fusión Oriental he desarrollado mi propio estilo también. Se podría decir que las dos cosas me gustan por igual.

P. Eres profesora pero también bailarina, ¿qué prefieres, la clase o el escenario?

R. El escenario me encanta, es como una catarsis. Es un momento en que pasas nervios pero también puedes exteriorizar tus propias historias internas. Pero también me gusta mucho dar clase, cada vez me gusta más, es muy bonito transmitir lo que sabes, lo que sientes, a otras personas, y luego ver como crecen. A mí me llena mucho.

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. La expectativa siempre me gusta, la espera. Pero tengo un problema con la energía. Yo siempre salgo a darlo todo, y en general lo controlo, pero a veces la energía me domina y me termina dando bajón después de bailar. Pero en general me siento muy bien. Eso sí, en cuanto termino de bailar me gusta quitarme todo en seguida, quitarme el maquillaje, y pasar a otra cosa.

P. ¿Cuál es tu mayor miedo?

R. Siempre quiero ir preparada, tanto para bailar como para dar clase, y la obsesión que yo tengo es de no defraudar, pero no en un sentido superficial, sino que sea auténtico lo que hago, que a la gente le llegue... Tengo miedo a no ser suficientemente buena.

P. A nivel personal, ¿quién te ha servido de inspiración?

R. Hay gente que me gusta mucho dentro de la cultura y el arte. García Lorca me parece un hombre muy completo en todos sus aspectos, y muy muy pasional. Yo soy muy lorquiana en la fuerza, en la energía, el rojo... Y en el día a día la inspiración me viene de mis amigos, que siempre me apoyan y me animan, tengo la suerte sentirme arropada en ese sentido.

P. El pasado sábado 24 de Marzo tuvo lugar el espectáculo 'Arte y Femineidad: La Danza de la Diosa', de Larissa Vesci. ¿En qué consistió tu participación? ¿Qué te pareció el evento?

R. Fue genial, gustó mucho a la gente. Salí con muy buenas sensaciones a nivel interpretativo. También estrené una coreografía nueva de estilo Gótico con la que quedé bastante satisfecha. Me gusta cambiar, hacer cosas nuevas y no encasillarme. Por supuesto hay cosas que mejorar pero eso pasa siempre. Tenemos pensado repetir próximamente en Madrid el espectáculo ya mejorado.

P. ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

R. Además de los proyectos que ahora se están gestando, tengo dos actuaciones en Mayo. Una en la Sala Clamores, en mi faceta de cantante, colaborando en un espectáculo de boleros que se llama Sintiendo el Filin, y otra como bailarina, que será el 26 de Mayo junto a Dísir Troupe en el festival Art Drawis.

En Junio tengo los festivales de las escuelas en las que trabajo como profesora: Dioses del Nilo, de la escuela Nahid, donde interpretaré a la diosa Bastet, también tengo el espectáculo de la escuela Kaótica Farándula, y el festival de la escuela Dorisha, en la Sala Galileo de Madrid, donde bailaré con mis chicas de Tribal Americano y también como solista interpretando mi peculiar versión de Mata Hari.

4 mar 2012

Lucía Wegner: "Para mí bailar es como jugar"

Licenciada en Bellas Artes y estudiante de Antropología Social y Cultural, Lucía Wegner (Chandra) es una polifacética bailarina que domina todos los estilos de la Danza Oriental. Actualmente, dirige la escuela El Hada Verde y a la compañía de danza Absinthe Tribal Batallion. También es profesora de Tribal Fusión y ha creado su propio método dentro del estilo Gótico al que le ha dado el nombre de 'Nigrum et Albus'.

P. Sólo tenías 4 años cuando empezaste a bailar, ¿cómo descubriste que querías dedicarte a la danza?

R. Empecé a ir a clases de Ballet porque me llevaron mis padres. Querían que aprendiera algo de música, que hiciera alguna actividad psicomotriz... Al final resultó que aquello se me daba especialmente bien y así comenzó mi interés por la danza.

P. Estudiaste Bellas Artes y estás terminando Antropología Social y Cultural, ¿cómo afecta esto a tu enseñanza de la danza?

R. Me parece que es útil en muchos aspectos. Bellas Artes me da una serie de herramientas artísticas que a lo mejor otra gente no tiene. A la hora de componer coreografías, para mí o sobre todo de grupo, tengo una visión escénica muy de composición, las cosas que hago son muy gráficas. Yo uso el escenario como si fuera un cuadro o una fotografía. También creo que el tema de la estética es bastante importante. Para mí la música, el propio movimiento que es la danza, y la estética que llevo (a nivel de vestuario, maquillaje, luces...) es un todo. Otra cosa que tiene Bellas Artes es que realmente aprendes a crear. Yo antes tenía un concepto de la creación mucho menos desarrollado, el bagaje que me dio la carrera en este sentido fue bastante importante.

En cuanto a la Antropología, lo puedo relacionar con la danza en el sentido de que me ayuda a ver y entender cosas distintas. Algo que he aprendido en mi carrera como antropóloga es a tolerar lo que es diferente. Por ejemplo, nunca impongo mi trabajo a mis alumnas, intento conocerlas, saber dónde están sus fallos para aprender a guiarlas. Esa amplitud de miras que da la Antropología es muy, muy útil. También me ha aportado el interés por las culturas diferentes. Al hacer una coreografía investigo danzas rarísimas, de pueblos extrañísimos, y se me ocurren ideas y estéticas. Por eso creo que son muy útiles mis estudios.

P. Diriges el grupo de danza Absinthe Tribal Batallion, la escuela El Hada Verde, estudias... Parece mucho trabajo, ¿cómo afecta esto a tu vida personal?

R. ¿Qué es la vida personal? Yo no tengo de eso. (Risas) Procuro, por supuesto, mantener a mis amigos de toda la vida, y cuando tengo un rato salgo a tomar algo. Pero básicamente trabajo desde que me levanto hasta que me acuesto.

P. ¿Cuándo empezaste a interesarte por la Danza Oriental?

R. Después de una crisis muy grande que tuve con el Ballet. Ese mundillo es muy duro, se fomenta la competencia entre tus propios compañeros... y yo no sé vivir así. Competir y pegarme con los que tengo alrededor se me da muy mal, así que lo dejé porque me estaba destrozando. Estuve unos meses sin bailar y después empecé con la Danza Oriental. Quería conocer algo que fuera lo más distinto posible a lo que había visto hasta entonces. Una manera de moverse totalmente diferente.

P. Entonces, ¿no volverías al Ballet? ¿Piensas alguna vez en dejar el Oriental y las fusiones y volver al Ballet clásico?

R. Venazos de esos me dan a menudo. Admiro a la gente que lleva muchos años con su estilo y haciendo siempre lo mismo, pero yo soy un culo de mal asiento. Una vez que más o menos controlo un tema, necesito meterme en otro. De momento estoy con el Tribal, pero el día de mañana: a saber. Si volviera al Ballet sería para dar clase a niños, pero como profesional no. Lo que sí que hago cuando bailo es incorporar cosas de mi propio background, incorporo muchos elementos del Ballet en mis coreografías...

P. ¿En qué estilo (dentro de la Danza Oriental) te sientes más cómoda bailando?

R. Lo que más me gusta bailar es el Gótico, porque me permite una libertad de creación enorme. Puedo crear muchos personajes distintos, para mí eso es muy divertido; encarnar personajes que no puedes ser en la vida real, desde los más oscuros hasta los más angelicales. El Gótico me permite experimentar con la música que quiera, contar historias y ser muy teatral. No me corta la libertad en ningún momento. Me permite ser yo misma.

P. Has creado el método 'Nigrum et Albus', ¿en qué consiste exactamente este método?

R. Es una manera tanto de elaborar mis propios espectáculos como de enseñar a la gente, en base a una serie de personajes con unas características definidas. Es como una guía de qué tipo de movimientos puedes utilizar, qué tipo de expresiones, para que cuando las alumnas quieran contar una historia en el escenario, vayan un poco a lo seguro. Muchas veces quieres contar algo y acabas sin saber si la gente te está entendiendo bien, con este método se dan unas herramientas básicas para contar una historia de manera que el público la comprenda.

P. ¿Cómo te sientes cuando bailas?

R. Para mí bailar es como jugar. Como cuando era pequeña: “vamos a jugar a ser un bicho malvado”, o a ser una Pin-up, o lo que se me ocurra. Cuando me subo a un escenario voy con la ilusión de dejar de ser yo y pasar a ser mi personaje, eso me encanta.



P. ¿Cuál es tu mayor miedo?

R. Creo que perder la salud. Tener una lesión grave, una enfermedad que me haga tener que dejar de bailar.

P. ¿Cuál es tu mayor inspiración?

R. Depende de lo que esté bailando, pero me inspiro mucho en el cine. He utilizado muchísimo Drácula, también ideas del cine antiguo; Nosferatu, Metrópolis, el expresionismo alemán. Me fascina el cine. También me inspiro mucho en lo que veo a mi alrededor, los animales, la manera que tienen de moverse me ha servido para muchos pasos.

P. ¿Qué nuevos proyectos estás preparando?

R. Varias cosas, con mi compañía tenemos un espectáculo que estamos haciendo poquito a poco y que se llama Mardi Gras, basado en el carnaval de Nueva Orleans con toda la mitología que lo rodea. Ese es nuestro proyecto más grande. Luego hay un montón de pequeños proyectos, colaboraciones con otras bailarinas, espectáculos... mil historias.

22 feb 2012

Entrevistas, reportajes ¡y mucho más!

Próximamente iré dejando reportajes de eventos interesantes o sobre curiosidades de las distintas escuelas de Danza. También incluiré comentarios que vayan aclarando los distintos campos que engloba la Danza del Vientre, dirigido a los más inexpertos en la materia ;)

Por otra parte, gracias a la colaboración que muchas personas están prestando, iré colgando entrevistas a grandes bailarinas y profesoras de Danza Oriental, Tribal y Bollywood, entre otros.

Y para comenzar, la primera entrevista con la que contaremos será la de Lucía Wegner, Chandra. Una magnífica bailarina y profesora experta en Danza Tribal, Gótico y Burlesque.

¡Podréis disfrutar de la entrevista el primer fin de semana de Marzo!